July 2nd, 2006
Hace unos meses y después de no pocos esfuerzos, la "rotonda asesina", situada Km 37 de la C-404, entre la N-IV y Ciempozuelos, a la altura del polígono industrial de la Carrehuela (término municipal de Valdemoro), se reparó y se iluminó, mejorando de forma sensible su seguridad. Sin embargo, el principal problema, que en su momento fue reconocido por la Comunidad de Madrid en su escrito contestación a mi primera reclamación, era su deficiente dimensionamiento y geometría, algo que sigue sin ser solucionado por los responsables de dicha vía. De hecho, es la poca visibilidad y mala ubicación de las isletas, principalmente que hay en la entrada en sentido Ciempozuelos, las que provocan la mayoría de los accidentes.
Con la iluminación en funcionamiento, este problema se minimiza, ya que se mejora la visibilidad de la isleta de entrada, pero ayer sábado 01 de julio (fecha de la entrada en vigor del carnet por puntos) y por motivos que se desconocen, no se encontraba en funcionamiento la iluminación y como resultado, se produjo otro grave accidente cuando un cohe reventó la rueda delantera izquierda con la isleta y el conductor perdió el control.
Hay que señalar, que los conductores están habituados a otra geometría de las rontondas y por lo tanto, no se esperan que haya una isleta en el sitio en el que se encuentran las de esta rotonda, si esto lo unimos a la baja visibilidad de sus límites, el accidente está casi asegurado. Normalmente, los usuarios se dan cuenta de que hay una isleta al ver la señalización que hay sobre ella, pero pueden ver sus límites por lo que acaba comportándose como un obstáculo en su trayectoria.
La solución sería modificar la geometría y dimensionar la rotonda de forma adecuada, siendo la iluminación algo secundario que ayudaría a que se produjeran menos accidentes, como se ha podido comprobar estos meses. Pero paliar el problema del dimensionamiento y geometría de la rotonda con la iluminación, sigue siendo muy peligroso para los conductores, ya que si falla la iluminación, como ha sido el caso, se vuelven a producir accidentes en la rotonda. La rotonda debería tener un dimensionamiento, geomoetría y señalización adecuadas, para que fuera segura para los conductores con iluminación o sin ella.
Una medida provisional sería mejorar la visibilidad de las dos isletas mediante pintura reflectante, luces ojos de gato o balizamiento reflectante en su perímetro, de forma que los conductores pudieran ver el perímetro de las isletas de señales cuando se aproximan a la rotonda. Por su mal diseño, los conductores se encuentran con las isletas en un punto en el que no esperan y cuando revientan la rueda o golpean con ella los bajos del vehículo, ya es demasiato tarde y normalmente, pierden el control del vehículo y sufren un accidente.
Con la iluminación en funcionamiento, este problema se minimiza, ya que se mejora la visibilidad de la isleta de entrada, pero ayer sábado 01 de julio (fecha de la entrada en vigor del carnet por puntos) y por motivos que se desconocen, no se encontraba en funcionamiento la iluminación y como resultado, se produjo otro grave accidente cuando un cohe reventó la rueda delantera izquierda con la isleta y el conductor perdió el control.
Hay que señalar, que los conductores están habituados a otra geometría de las rontondas y por lo tanto, no se esperan que haya una isleta en el sitio en el que se encuentran las de esta rotonda, si esto lo unimos a la baja visibilidad de sus límites, el accidente está casi asegurado. Normalmente, los usuarios se dan cuenta de que hay una isleta al ver la señalización que hay sobre ella, pero pueden ver sus límites por lo que acaba comportándose como un obstáculo en su trayectoria.
La solución sería modificar la geometría y dimensionar la rotonda de forma adecuada, siendo la iluminación algo secundario que ayudaría a que se produjeran menos accidentes, como se ha podido comprobar estos meses. Pero paliar el problema del dimensionamiento y geometría de la rotonda con la iluminación, sigue siendo muy peligroso para los conductores, ya que si falla la iluminación, como ha sido el caso, se vuelven a producir accidentes en la rotonda. La rotonda debería tener un dimensionamiento, geomoetría y señalización adecuadas, para que fuera segura para los conductores con iluminación o sin ella.
Una medida provisional sería mejorar la visibilidad de las dos isletas mediante pintura reflectante, luces ojos de gato o balizamiento reflectante en su perímetro, de forma que los conductores pudieran ver el perímetro de las isletas de señales cuando se aproximan a la rotonda. Por su mal diseño, los conductores se encuentran con las isletas en un punto en el que no esperan y cuando revientan la rueda o golpean con ella los bajos del vehículo, ya es demasiato tarde y normalmente, pierden el control del vehículo y sufren un accidente.
